Hay lugares que parecen hechos para ir despacio. Lagos de Covadonga, en pleno corazón del Picos de Europa, es uno de ellos. Para muchas parejas, una escapada a un pequeño hotel rural en este entorno se convierte en algo más que un viaje: es una oportunidad para desconectar del ritmo diario y volver a disfrutar del tiempo juntos. A diferencia de los grandes hoteles o destinos masificados, un alojamiento pequeño permite vivir la experiencia con calma, privacidad y contacto directo con la...